12 cosas que haces diariamente y sin saberlo dañan tu cerebro

 

«Por su complejidad debe tratarse con mucho cuidado; hacer lo posible por mantener un buen funcionamiento y es imprescindible evitar comportamientos que lo desgasten», sugiere José Vargas Manotas, ex presidente de la Asociación Colombiana de Neurología.

El cerebro es reconocido como la máquina perfecta del cuerpo humano porque controla diversas funciones del organismo, desde pensamientos hasta habilidades.

Algunas cosas que todos hacen en el día a día representan un problema a medio y largo plazo. Su función es tan vital que conviene estimularlo, ejercitarlo y dejar de hacer cosas que lo dañen. Toma nota y conoce cuáles son las cosas que haces diariamente y lo perjudican sin que le des importancia.

 

1.- No desayunar

Puede que lo hagas porque quieras adelgazar y te estés saltando una comida -la más importante del día, de hecho-, o que lo hagas por motivos de trabajo o estudio, es decir, falta de tiempo y salir de casa deprisa y corriendo.

Mal, muy mal, porque en realidad estás dañando a tu cuerpo más de lo que crees, mucho más. Pues al saltarte el desayuno lo que obtendrás será un nivel de azúcar en sangre más bajo, que dañará a tu cerebro por falta de nutrientes.

 

2.- Comer demasiado

Como ves, ni una cosa, ni la otra. Comer demasiado hará que tus arterias del cerebro se pongan más duras. Y sí, en este caso eso es malo, al igual que las de tu corazón.

Si se taponan las del corazón te puede dar un infarto, si se taponan las del cerebro… ¿Has oído lo que es un infarto cerebral…? Terrible, simplemente terrible.

 

3.- Fumar

Fumar no es que pueda hacer, sino que HACE que tu cerebro se encoja. Y dirás, “psiss…” es que me encanta fumar.

Bueno, sigue así y verás cuando pases de los 70 y por haber fumado desarrolles Alzheimer. Cuando eso te ocurra -si no mueres antes de cáncer de pulmón-, ni siquiera serás capaz de recordar ‘lo que es fumar’. ¡Cuídate ahora, aún estás a tiempo!

 

4.- Consumir mucha azúcar 

Por consumir demasiada azúcar no solo vas engordar, también puedes convertirte en una persona diabética (entre otros muchos problemas) sino que interrumpirás la absorbción de proteínas y nutrientes, causando mal nutrición y deformación cerebral.

 

5.- Beber con moderación

No vamos a negar que el alcohol es el alma de muchas fiestas y sobre todo, de las fiestas nocturnas. Pero como todo en esta vida, abusar del mismo crea más problemas, donde destaca una adicción muy peligrosa y el deterioro muy grave de las neuronas que se produce cuando lo bebes en cantidades notables.

Es curioso que el alcohol daña sobre todo las células del cerebro más que las de ninguna otra parte del cuerpo. Cuando bebes y te pones tontito, es el primer síntoma de que el cerebro está intoxicado y que no está funcionando como debe.

Puede que en ese momento no sea importante, pero a la larga, el cerebro se deteriora más que nunca.

 

6.- Estrés

Junto con el sedentarismo, el estrés y el estrés laboral es una lacra que ha llegado con los tiempos modernos y también perjudica y mucho a la larga no solo a la salud física, sino también al cerebro.

El estrés junto con discusiones ágrias o violentas a la larga altera las arterias que existen en el cerebro y provoca un deterioro y endurecimiento de las mismas. ¿El resultado? Menos capacidad de aprendizaje o de resolver cálculos en el día a día, mayor envejecimiento celular…

Como verás el estrés no es para tomárselo a risa. Lo mejor es intentar evitar estas situaciones y de no poder ser así, intentar controlarlas o buscar medios para tener una actitud más positiva y natural.

Algunos remedios para el estrés pasan por la meditación, realizar ejercicio físico, apuntarse al gimnasio, pasear por la playa…

 

7.- Dormir con la cabeza tapada

Raro, dirás. Pues hay gente que -como bien sabes-, duerme con la cabeza tapada entre las sábanas. Eso es fatal para el cerebro pues se concentra todo el dióxido de carbono en la cabeza, baja el oxígeno y el cerebro se daña.

 

8.- Estudiar o usar el cerebro mientras estás enfermo

Es lo peor que puedes hacer, forzar al cerebro a ‘pensar demasiado’ cuando tu sistema inmunológico está por niveles muy bajos y pasando por una enfermedad o síntoma difícil. Cuando estés enfermo o enferma, descansa también el cerebro, y no pienses demasiado.

 

9.- Sueño

La falta de sueño es prácticamente tan grave como evitar el desayuno o no alimentar a nuestro cerebro como es necesario.

Durante el sueño, el cuerpo humano segrega diversas hormonas como la mielina que regeneran el cuerpo a través de renovar continuamente las células.

Si duermes poco en el día a día no completas el ciclo natural del cuerpo y no se regenerará correctamente. ¿El resultado? Más oxidación y peor bienestar.

Siempre se ha dicho que se deben dormir al menos ocho horas diarias. Está claro que cada persona es un mundo y depende de muchas circunstancias que una persona pueda dormir estas horas diarias, y además correctamente.

 

10.- Contaminación

En un día normal puedes respirar hasta más de treinta mil veces, una cifra apabullante que si la combinas con una mala calidad del aire o una polución ambiental importante, resulta en un cóctel molotov bestial para el cerebro.

El cerebro se alimenta del aire que le llega desde los pulmones a través de las células, y si este aire está contaminado o cuenta con altos niveles de dióxido de Carbono, el cóctel mortal ya está servido.

Tanto el aumento de dióxido de Carbono como la disminución del oxígeno provocan que el cerebro no funcione correctamente y envíe además este aire contaminado a todo el cuerpo. Evita este tipo de zonas, siempre que sea posible, te ayudará a vivir más y mejor.

Ir al campo a pasar el día es una de las mejores opciones para limpiar nuestros pulmones, pero de no ser posible, en las ciudades hay parques y pequeños espacios naturales que son algo similar a un oasis de oxígeno, perfecto para descansar un poco de la rutina y el sucio ambiente provocado por los motores y las fábricas.

 

11.- Más ejericicios mentales

El sedentarismo no se trata únicamente de moverse físicamente. Aunque evidentemente, si haces ejercicio físico, te encontrarás mejor mentalmente, también, hay que intentar que el cerebro trabaje un poco más.

Existen rutinas que puedes hacer para mantener la mente alerta. Seguro que te suena que hace años, salió el videojuego de ‘Brain Training’, pues básicamente puede hacer lo mismo.

Se trata de hacer ejercicios como sumas y otras operaciones matemáticas simples (sobretodo si no te dedicas a eso).

También, es posible ejercitarse haciendo juegos de lógica o de memorización, lo que sea para mantener la mente activa. Es verdad que cuando trabajas tanto, no te apetece seguir haciendo ejercicio, pero harás más por ti que cualquier otro.

 

12.- Reacciones violentas

¿Sabías que el carácter puede afectar al cerebro?  aunque por supuesto, también ocurre al revés. Algunos lo llaman “sobrereaccionar”, o para que se entienda, reaccionar violentamente o de forma exagerada. Seguro que conoces personas así. ¿Por qué es malo para el cerebro?

Porque tener una reacción de este tipo implica demasiado en las cosas, puede hacer que las arterias se endurezcan, y afectan al ejercicio mental. 

Por tanto, debes llevar una vida sin demasiados sobresaltos, intentando mantener cierta paz interior, que te ayude a estar en paz contigo mismo, sino también con los demás. Además, así también puedes evitar otro tipo de enfermedades, como las que tienen relación con el corazón.

 

 

 

⇒ Con información de Ocio, Eco Remedios y Salud 180

 

 

 

Denisse Espinoza