Cuenta nutrientes, no cuentes calorías

Hoy en día, la mayoría de las personas están obsesionadas con las calorías, leyendo las ‘tantas’ calorías que tiene un galleta, pendientes de las calorías que comen y las que deben quemar.

Lamentablemente eres más que un número de calorías, eres un organismo lleno de reacciones enzimáticas, hormonas y procesos bioquímicos. El contenido calórico de un alimento no dice absolutamente nada sobre su valor nutricional.

Un alimento puedo ser:
  • Alto en calorías y bajo en nutrientes

Ejemplo: papas fritas y donas

 

  • Alto en calorías y también en nutrientes

Ejemplo: almendras y frutos secos

 

  • Bajo en calorías y altos en nutrientes

Ejemplo: las espinacas, célery y rúgula

 

Al preparar una comida debes determinar si estás incorporando los nutrientes suficientes y no tanto si es más o menos calórica.

Somos un complejo sistema de hormonas, enzimas y procesos bioquímicos que no se manejan con una pastilla o por un número de calorías. Por lo tanto, no conviene tanto preguntarse ¿cuántas calorías tiene un alimento?, sino, ¿cuántos nutrientes te va a aportar por unidad de comida?

La base de este tipo de alimentación es que ingieras mayor cantidad de alimentos no procesados, proteínas de alto valor biológico, súperalimentos y lo menos que puedas de alimentos empacados industrializados.

Si quieres conocer cuáles son los alimentos que no deberían faltar en tu nevera, son altos en fibra, minerales, vitaminas, antioxidantes y fitoquímicos que protegen al cuerpo contra varias enfermedades e incluso, lo ayudan a recuperar la salud perdida, compra el libro Cuenta nutrientes, no cuentes calorías de Lorena Farías