Científicos convierten maderas usadas en bloques resistentes

¡Nos encanta compartir estas noticias! Científicos han logrado transformar los restos de maderas usadas o tiradas al desperdicio en bloques, incluso más resistentes que el acero y el titanio.

Por medio de un proceso llamado ‘delignificación’, científicos lograron formar estructuras altamente resistentes y reciclables de la madera usada. Como sucede en este tipo de transformaciones logradas de forma científica, la magia está en el método.

Proceso

Todo empezó en el proceso de lograr que las maderas usadas dañadas o residuales sean incorporadas a un círculo de reciclaje mucho más amplio que el actual. De esta forma, los científicos de la Universidad de Columbia Británica, en Canadá, desarrollaron un procedimiento para convertir esas maderas aparentemente inútiles, en un material que podría resultar sumamente atractivo, por ejemplo, en la industria de la construcción.

Ese proceso es llamado delignificación y tiene como objetivo disolver la lignina presente en la madera. La lignina es un polímero de naturaleza aromática con alto peso molecular. Al ser retirada de la madera, quedan expuestas nanofibras de celulosa que pueden ser ensambladas para formar nuevas estructuras a partir de ellas.

Mayor resistencia, incluso superior a la del acero

Cuando dos piezas tratadas de esta manera entran en contacto de esta manera, las nanofibras tienden a embonar en lo que los científicos denominan «madera sanada”.

«Obtenemos así una resistencia mecánica que es muy superior a la del material original”, dice Orlando Rojas, de la Universidad de la Columbia Británica. «Usamos las propiedades inherentes a la celulosa, que tiende a unirse muy fuertemente a través de lo que llamamos ‘ensamblado a través de hidrógeno’”, agrega.

En el laboratorio, la resistencia mecánica de los materiales obtenidos a través de la delignificación y el ensamblaje es superior a la de bloques similares de acero inoxidable o de titanio.

A pesar de que todo este proceso ha sido ensayado en condiciones de laboratorio, Rojas y su equipo subrayan que la obtención de «madera sanada” no implica mayores recursos de los que se utilizan normalmente en el procesamiento de la madera. Por eso mismo, la posible aplicación industrial de este proceso «no sería ningún problema”, afirma el científico.

 

⇒ Con información de Noticias ambientales y El Deber 

Denisse Espinoza