¿Cuántas veces has dicho: “Quisiera que el día tuviera más horas”? Se piensa que si habría más horas, tal vez se lograría hacer con menos presión todo aquello que queda pendiente, o se desea tener días más cortos para que el ritmo de nuestra vida se desarrolle en pocas horas. ¿Hay alguna solución para esa presión del tiempo?
  Actualmente estamos entrando en una etapa en la que la tecnología puede proporcionar el estimulante para cambiar nuestro estado de ánimo, algo que, según el director general de Wearables.com, Luis Rincon, la gente está buscando hoy en día. Más de una vez tuve que ver si no estaba leyendo algo de The Onion.
  Recuerdo haber tenido una infancia alejada de la cultura Mapuche, sin embargo, hace unos años, cuando era docente, invitamos a unas mapuches para que le contaran a nuestros alumnos y profesores acerca de sus tradiciones, creencias, vestimenta y otros. Gran impresión me causó entender el sentido que ellos le dan a las cosas, la forma en que ven la vida y el trasfondo espiritual que tienen diversas situaciones cotidianas, como por ejemplo el significado que tienen los accesorios o un tipo de ropa.
  Los tarahumaras, una tribu de la Sierra madre mexicana, son los corredores más resistentes del mundo. Pueden correr hasta tres días seguidos con un poco de alimento. El periodista Christopher McDougall publicó el libro Nacidos para correr, un texto que describe la experiencia de estos corredores y su gran habilidad para esa práctica física. “Para estos aborígenes, la humanidad se divide en dos: los rarámuris, que son quienes como ellos huyen de los problemas, y los chabochis, aquellos que los causan. Esto explica mucho de su filosofía de vida”, escribe McDougall.
  Toda crisis trae consigo un planteo de vida, te das cuenta que la estructura sobre la que te apoyabas, ha caído. Esto es un costo, una molestia, pero también la posibilidad de armar una nueva experiencia. Debes saber que aunque tu proceso evolutivo está acelerándose, todos están experimentando estos cambios a su manera, propio tiempo, de acuerdo a quién eres, y la historia que tienes que sanar.
  El yoga, etimológicamente, proveniente del sánscrito que significa unión, y fue quizá la disciplina primera en evitar la separación entre cuerpo y mente. Entendiendo el mundo como unido, siendo parte nuestro organismo de él y viceversa, técnicas milenarias nos muestran el poder del conocimiento “hacia dentro”, cómo funciona nuestro cuerpo, qué es el mundo… y viceversa.
  ”Vi un cielo nuevo y una tierra nueva“. Me acuerdo de este versículo de la Biblia cuando alguna circunstancia o desafío de la vida cotidiana parece agobiarme, sin aparente solución. Pero, ¡qué alegría salir airosa de ellos! Es como vivir en ese ”cielo nuevo y tierra nueva” que menciona el autor del Apocalipsis.
  Hace unos meses leí el libro “La prueba del cielo”, por Eben Alexander, que trata sobre la experiencia de un eminente neurocirujano que priorizaba la medicina ante la espiritualidad, hasta que padeció una grave enfermedad y estuvo una semana en estado vegetativo. Un hombre que, consagrado a la ciencia, había tratado de comprender las conexiones entre el cerebro humano y la consciencia. Pero después de su experiencia cercana a la muerte, su visión acerca de la vida cambió notablemente.