Tamizando la arena en Galápagos se encontró un montón de microplástico

“Es una sorpresa total que, en el lugar que quizá es el más protegido del mundo, con una población que ocupa solo el 0,2 % de la zona terrestre y marítima protegida de los Galápagos, sea suficiente tamizar la arena de playa para encontrar un montón de microplástico que, obviamente, no vienen de las Galápagos”. Así reaccionó el embajador de la Unión Europea, Charles-Michel Geurts


Embajadores y diplomáticos europeos retiraron cientos de microplásticos de la playa Tortuga Bay, una de las más icónicas del archipiélago ecuatoriano de Galápagos.

El objetivo es ser parte de una campaña para llamar a la adopción de medidas dirigidas a proteger los océanos a escala internacional. Los microplásticos en Galápagos, son enemigos poderosos que podrían terminar con decenas de especies.

Acción

A primera vista, la playa de Tortuga Bay, en la isla Santa Cruz, regala al visitante una de las más paradisíacas postales capaces de inspirar cuentos encantados: arena blanca y suave como la harina, bañada por aguas del Océano Pacífico, que danzan en pequeñas olas para acariciar la playa con una suave estela de espuma blanca.

Pero entre esa blanquecina arena se esconden minúsculas partículas de plásticos llegadas de tierras muy lejanas, que invaden zonas del archipiélago, declarado en 1978 como el Patrimonio Natural de la Humanidad, por la Unesco.

Los embajadores llegaron a la playa de arena blanca donde, con jóvenes de Galápagos, miembros de la Fundación Charles Darwin y del Gobierno de Ecuador, usaron grandes tamizadores para cernir la arena en cuadrantes delimitados en la playa.

Evidencia

Cientos de pequeñas partículas de plástico quedaron en las mallas de los tamizadores evidenciando una pequeña muestra de lo que ocurre en la mayoría de las islas del archipiélago.

La evidencia dejó desconcertados a varios participantes de la actividad, quienes comentaron a Efe que jamás hubiesen imaginado que una playa que, a simple vista, luce limpia, tuviese en realidad tanta contaminación.

Entre ellos, el embajador de la Unión Europea (UE), Charles-Michel Geurts, quien nada más iniciar el tamizaje encontró decenas de pequeñas partículas de fibras de equipos de pesca, de botellas y otros objetos plásticos que llegaron a Galápagos arrastrados por las corrientes marinas.

El funcionario anotó que con la limpieza simbólica de hoy «reconocemos que tenemos un problema local que requiere soluciones globales, política pública vinculante» de todas las naciones.

Una gota en el mar

La presencia de los diplomáticos de la UE en la limpieza este viernes en Galápagos buscaba dejar el mensaje sobre la necesidad de trabajar en conjunto y afrontar la situación de manera local y global.

«No son los habitantes de Galápagos o los turistas los responsables de la contaminación con microplásticos en esta playa de las tortugas. Los microplásticos vienen de todo el mundo», dijo a Efe el embajador de la UE al insistir en que se trata de un fenómeno que involucra a todos pues la actividad humana está «envenenando al planeta«.

El embajador de Francia en Ecuador, Frédéric Desagneaux, se declaró sorprendido por la cantidad de microplásticos recolectados en tan corto tiempo durante la actividad de este viernes, pero subrayó que es una realidad que se repite en otros lugares del planeta.

«Lo que hicimos es una gota en el mar porque pasamos una hora y media buscando trazas de microplástico, pero mañana van a llegar otros objetos de polución» con la marea, dijo a Efe al anotar que se debe tratar el problema de raíz con la participación de actores sociales, económicos y políticos para movilizarse en favor de la naturaleza.

 

⇒ Con información de Swissinfo.ch, Efe Verde y el Universo

 

Denisse Espinoza